QUIENES RESUCITARAN PRIMERO.
Los cristianos debemos de creer fervientemente
que Jesús murió y resucitó; y así también creer que Dios traerá a los que,
unidos a Jesús por medio de la fe, han muerto antes que nosotros. Veamos: 1 TESALONICENSES 4:14
Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios
con Jesús a los que durmieron en él. (Versión RV60).
Podemos añadir, como una enseñanza del Señor, que
nosotros, los creyentes que aún estemos con vida cuando el Señor regrese, nos
iremos con él, pero los que ya hayan muerto irán antes de los que estén vivos. Veamos: 1 Tesalonicenses 4:15.
Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que
vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los
que durmieron. (Versión RV60). En otras palabras, los primeros que obtendrán su cuerpo
incorruptible resucitado, serán los creyentes en Cristo que murieron antes de
la segunda venida del Señor, y después serán los creyentes en Cristo que aún
vivan aquí en la tierra cuando Cristo regrese.
Nuevamente
la palabra de Dios confirma que los
creyentes en Cristo que hayan muerto primero serán también los primeros en
resucitar. Porque Cristo mismo descenderá del cielo, y con su voz de mando (voz
de arcángel y sonido de trompeta de Dios) resucitará a los que hayan muerto
antes de su segunda venida. Veamos: 1 Tesalonicenses 4:16.
Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con
trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán
primero. (Versión RV60).
Luego los cristianos que aún vivamos, los que
quedemos, seremos arrebatados entre nubes juntamente con ellos y llevados al
encuentro del Señor en el aire. De ese modo permaneceremos para siempre con el
Señor. 1 Tesalonicenses 4:17.
Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos
arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire,
y así estaremos siempre con el Señor. (Versión
RV60).
Las personas incrédulas
que no recibieron a Cristo como su Señor y Salvador y que no obedecieron a su
Nuevo Pacto (en esta dispensación de gracia), no resucitarán hasta después del
Reino Mileneal de Cristo, pero solo para ir a la muerte segunda y condenación
eterna del lago de fuego. Veamos: Apocalipsis 21:7 y
8. El que venciere heredará todas las
cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos,
los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y
todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre,
que es la muerte segunda. (Versión RV60).
DIOS
BENDIGA SU VIDA. AMEN.
